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8/11/09

Etiqueta - etimologías



Es el nombre del protocolo o ceremonial que 'se debe guardar en las casas reales y en actos públicos solemnes', según explica la Academia en la primera acepción de su diccionario. Esta añeja definición no es muy diferente de la segunda, que se refiere 'a la ceremonia en la manera de tratarse las personas particulares o en actos de la vida privada'. La palabra proviene del francés étiquette, lengua en la cual este vocablo se emplea desde el siglo XIV. Tanto en francés como en español, el término significa también 'rótulo que se adhiere a un objeto para identificarlo'. Este último es anterior al que mencionamos en primer término; en la corte de Carlos V, el ceremonial seguía una serie de reglas que permanecieron inalteradas durante un siglo, puesto que estaban establecidas en etiquetas (rótulos) cuyas indicaciones se seguían rigurosamente paso a paso.

En francés, étiquette se había derivado de estiquette y provenía de stikkan que, en la lengua de los francos, significaba fijar un cartel con una noticia en un lugar público. Étiquette pasó también al inglés ticket, que inicialmente significó 'anotación breve' y que hace algunas décadas ingresó a nuestra lengua bajo la forma tique, con el sentido de 'billete' o 'boleto'. En inglés también sticker (etiqueta adhesiva).


Aprenda latín y postúlese para emperador romano

Ubi leonis pellis deficit, vulpinam induendam esse

«Cuando falta la piel del león, es preciso tomar la del zorro» Significa que cuando falta fuerza para cumplir algún propósito, es preciso recurrir a la astucia. (Fedro)


28/10/09

Ramera - etimología


Hacia fines de la Edad Media, era costumbre en España colgar un ramo en la puerta de las tabernas para indicar que no se trataba de viviendas particulares y llamar de esta manera la atención de los clientes (v. cliente).

Las prostitutas, así como hoy ocultan sus negocios haciéndolos pasar por casas de masajes, en aquella época los disimulaban colgando en su puertas un ramo, como si se tratara de tabernas. Por esa razón, las comadres empezaron a llamarlas rameras, una palabra que les sonaba más púdica que prostituta. Este vocablo aparece registrado por primera vez en español a finales del siglo XV, como, por ejemplo, en La Celestina (1499), de Fernando de Rojas:
Esta mujer es marcada ramera, según tú me dijiste, cuanto con ella te pasó has de creer que no carece de engaño. Sus ofrecimientos fueron falsos y no sé yo a qué fin.



Latín para impresionar a la cajera del supermercado chino


Hortantibus amici

"Por consejo de los amigos"

Cornelius Nepos





Gracias, El castellano
por aparecer en los momentos de sequía.

25/9/09

Tifón - etimología


Un estudiante de mandarín, la melodiosa lengua de los chinos, aseguró hace algún tiempo al autor que la palabra tifón provendría del mandarín tai fung o del cantonés taai feng, que significan 'gran viento'. Esta equivalencia es correcta tanto en chino como en cantonés, y la etimología parece confirmarse, sobre todo con la definición que la Academia Española ofrece para tifón: «huracán en el mar de la China». La existencia de un huracán con nombre tan específico, sumado a las palabras chinas que lo designan, parecería confirmar este origen. Sin embargo, lo cierto es que se trata de una etimología falsa.
En efecto, sabemos que hace dos mil años los latinos ya utilizaban la palabra typhon para referirse, no necesariamente a un huracán, sino sólo a un viento fuerte, a un vendaval. En los primeros años de la era cristiana, Plinio el Viejo y Lucio Apuleyo usaron typhon con ese sentido y, casi en la misma época, el poeta épico latino Valerio Flaco llamaba así a las tormentas eléctricas que venían acompañadas por vientos fuertes. Pero la palabra tampoco es de origen latino, pues ya los griegos llamaban typhon a los torbellinos de viento antes que lo hicieran los romanos. Habían formado este vocablo a partir de typhos 'vapor de agua', y así llegamos a la etimología más antigua que se conoce de tifón.

Sin embargo, un enigma permanece en pie. ¿Cómo podría una palabra haber nacido al mismo tiempo en civilizaciones tan distantes y completamente aisladas entre sí? Se sabe con certeza que ni los romanos ni (mucho menos) los griegos sospechaban siquiera la existencia de China y que faltaban más de mil años para que Marco Polo pudiera llegar a Catay, como los europeos llamarían inicialmente al Celeste Imperio. Todo indica que tai fung y taai feng no son tan antiguas en China, adonde habrían sido llevadas, en realidad, por los colonizadores británicos o portugueses, que bautizaron los huracanes del mar de la China con la palabra inglesa typhoon o con la portuguesa tufão. Los hablantes del mandarín y del cantonés, simplemente, adaptaron el vocablo europeo a sus lenguas milenarias, como hicieron con tantas otras palabras que les llegaron de Occidente.


Latín para reflexionar en el podio de cerámica

«Quandoque bonus dormitat Homerus»
De vez en cuando, hasta el bueno de Homero se duerme
(Incluso los escritores de gran talento pueden cometer errores o sufrir altibajos)

Fuente: El castellano.org






20/8/09

Proxeneta - etimología


Esta palabra se usa hoy exclusivamente para denominar al sujeto que explota la prostitución de una mujer. Sin embargo, en el diccionario de Nebrija, la palabra se define como un mero intermediario comercial: "corredor de mercadería".

Proviene del latín, lengua en la cual tenía el mismo significado que le atribuye Nebrija, de 'intermediario o corredor', derivada del griego proxenos, una especie de cónsul informal o de protector, que ayudaba a sus compatriotas en una ciudad extranjera.

Sin embargo, en el diccionario de Terreros, el proxeneta era "una especie de intermediario para ventas, compras y casamientos".

El significado actual de proxeneta sólo lo hemos hallado en español en el siglo XX, como en este texto del escritor paraguayo Mario Halley Mora:

No admitía para nada que su relación con la mujer era nítidamente sexual y malvada. Amante y proxeneta, pinta de cuerpo entero al sujeto vividor y tenebroso que para mi bien de escritora y mi mal de mujer, se había introducido en mi vida.

Otro poco de latín que nos salvará de la gripe porcina

Fortiter et suaviter

«Con energía y con suavidad». Actitud que se aconseja a maestros y gobernantes.

Nota del BA: yo agregaría, fortiter et suaviter elephantus fornicat formicam.





27/7/09

Placebo - etimología


Placebo

Se llama así el medicamento que, careciendo por sí mismo de acción terapéutica, puede producir algún efecto curativo en el enfermo, si éste lo recibe convencido de que el remedio posee realmente tal propiedad. Esta palabra entró al castellano por vía culta, proveniente del latín placebo (agradaré, complaceré), con base en la idea de que el médico receta un placebo sólo para satisfacer al paciente.


Otro poco de latín para para impresionar a la cajera del supermercado chino.

Omne vivum est ovo.

«Todo ser vivo procede de un huevo». (Aforismo)



23/6/09

Ostra - etimolgía


Esta palabra, proveniente del latín ostrea, tiene una historia curiosa en castellano. Hacia el siglo XIV, perdió la r y dio lugar a la forma ostia por un juego de palabras con hostia, considerado sacrílego. Pero sacrílega o no, esta forma se impuso en la mayor parte de la Península, al punto que hoy la ostra se llama ostión en Andalucía. Posteriormente, con la intención de evitar este juego, y probablemente a instancias de la Iglesia, se adoptó la forma portuguesa ostra, más cercana al latín, como suele ocurrir con la lengua de Camoens y de Machado de Assis.

Un poco de latín para alegrar al Papa

Memoria minuitur nisi eam exerceas
«La memoria disminuye si no se la ejercita». Cicerón

1/6/09

Argentina - etimología de una equivocación


Fuente:La palabradel día

La plata nunca abundó en el territorio argentino, pero en 1526, cuando Sebastián Gaboto pasó por el estuario formado por la desembocadura del río Uruguay en el Atlántico lo llamó Río de la Plata, engañado por el metal precioso que encontró en manos de unos indígenas, sin saber que éstos lo habían tomado de los marineros de la expedición portuguesa dirigida por Aleixo Garcia.

Aunque la confusión se aclaró poco después, el nombre se mantuvo y muy pronto el gentilicio 'rioplatense' se aplicó a los habitantes de ambas márgenes del Plata, que los indios llamaban Paraná-Guazú (río grande como un mar).

'Plata' en latín es
argentum, nombre sustantivo al que corresponde el adjetivo argentinus. El nombre Argentina fue usado por primera vez por el poeta extremeño Miguel del Barco Centenera (1535-1605) en su poema histórico La Argentina o la conquista del Río de la Plata, publicado en 1602, sesenta y seis años después de la fundación del Puerto de Nuestra Señora Santa María del Buen Aire, hoy Buenos Aires.

En español existe también el sustantivo 'argento', sinónimo de 'plata' usado en el lenguaje poético. El mercurio ha sido llamado 'argent vivo' desde el siglo XIII, y la expresión 'argento vivo' se encuentra aún hoy en el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) con el mismo significado.



Un poco de latín para fascinar a las señoritas mientras se espera el bus

tempus in agrorum cultu consúmere dulce est
«Es grato emplear el tiempo cultivando la tierra». Ovidio, Pónticas




.

15/5/09

Quede como un langa en los ágapes: hable latín


Otro servicio imprescindibilísimo para la comunidad de parte del Burgués Apóstata.

Sed nisi peccassem, quid tu concédere posses? 
materiam veniae sors tibi nostra dedit.

«Si yo no hubiera pecado ¿qué podrías concederme?
Mi falta te da un motivo para perdonarme». 

Ovidio, Tristes, 2, 32 

19/3/09

Petulancia - etimología


El Diccionario define petulancia como una actitud de "vana y exagerada presunción" y menciona que proviene del latín petulantia. Los romanos usaban esta palabra para aludir a un comportamiento desmedido, exagerado, atrevido, o insolente. El vocablo latino proviene del verbo petere (ir a algún lugar), pero con el sentido de hacerlo en forma agresiva, incluso insolente También tenía otros sentidos, como el de 'atacar' o 'herir', el 'demandar a alguien' ante los tribunales y el de 'elevarse'. Ovidio decía petere astra (elevarse hasta los astros) y Plinio, más modesto, petere palmi altitudinem (elevarse a un palmo de altura). Cicerón, por su parte, al referirse a una lucha en el Coliseo decía gladiatores petendo vehementem (los gladiadores atacándose con vehemencia). A partir de este verbo, se formó el adjetivo petulans, que se aplicaba a la persona agresiva, siempre dispuesta a atacar, y también al sujeto insolente o meramente irreverente y petulantia, arriba mencionada, al comportamiento de los petulans. De buena fuente han informado que a nuestra presidente en sus comienzos políticos le decían la Petera del Sur, por su exagerada presunción.
En cierto momento, se formaron asimismo los cuerpos militares de petulantis, que eran batallones auxiliares de las legiones romanas. Corominas afirma que la palabra petulante se registra en español desde el siglo XVII.
Sin embargo, el notable etimólogo catalán no disponía de los modernos corpus informatizados que hoy nos permiten saber en pocos minutos que este vocablo ya era conocido en 1490, cuando su significado fue explicado por Alonso de Palencia en su Universal Vocabulario:
Petulans. tis. de todo genero. que agora lo toman por osado & demasiado. Otro tiempo se dizian azedos demandadores. & propriamente moços de cambiadores. los quales muchas vezes y espessas demandan demasiados preçios: que toman nombre de pedidores. O es petulans suzio importuno. En esto es diffirente el petulante del lasciuo: que el petulante viene de temeridad y el lasciuo del iuego y gazaiado.El verbo latino proviene del griego peto, petannumi, que se deriva, a su vez, de la raíz indoeuropea pet- (precipitarse), también presente en palabras como ímpetu, petición, apetito, entre otras.

EL LATÍN DEL DÍA
Sensus, non aetas, invenit sapientiam
«Es la inteligencia y no la edad la que encuentra la sabiduría».
Publilio Syro

9/2/09

Opio - etimolgía


Los griegos llamaron opion, diminutivo de opós (jugo vegetal), al jugo de las adormideras, cuyo poder hipnótico y euforizante ya conocían hace seis mil años los sumerios, que llamaban a la adormidera 'planta de la alegría'.
Este nombre aparece documentado en latín por Plinio como opium, con el mismo significado, en el siglo I de nuestra era. Homero describe en la Odisea los efectos de esta planta muy conocida en la Grecia clásica, aunque su uso, curiosamente, no se haya extendido al resto de Europa a partir de los griegos, sino de los árabes. Éstos recogían el opio en Egipto, donde era usado ampliamente en medicina, y lo llevaban para venderlo tanto en Oriente como en Occidente: fueron así los primeros narcotraficantes en un tiempo en que esa profesión estaba menos desprestigiada, aunque en compensación, rendía ganancias mucho menores que hoy.
El opio tiene un sinónimo que es poco conocido en español, a pesar de que figura en el Diccionario de la Real Academia: el anfión, documentado por primera vez en 1609 en el Diccionario de germanía, de Juan Hidalgo y que llegó a nuestra lengua a través del portugués anfião, que también proviene del griego opion.
Hasta el siglo XIX, la venta de esta droga era libre, pues estaba rodeada por un aura de sustancia benéfica que aliviaba dolores y sufrimientos.
Los adversarios del filósofo comunista alemán Karl Marx (1818-1883) recuerdan con frecuencia que era un 'enemigo de la religión' con base en una supuesta frase suya en la que afirmaba que la religión era 'el opio del pueblo'. En realidad, el fundador del comunismo quiso decir que la religión servía como alivio al sufrimiento de los pobres, como vemos en la cita completa: «La religión es el suspiro del oprimido, el corazón de un mundo insensible, el alma de situaciones desalmadas. Es el opio del pueblo». (Karl Marx. Collected papers [1844]). (*)
Esta droga se llama oppio en italiano; opium, en francés e inglés; y Opium en alemán.
(*) N. del E.: La revista Cabildo me acaba de enviar un comentario al respecto: "En realidad Hitler no dijo que había que matar a todos los judíos. Si leemos en Mein Kampf (gesammelte Papiere - 1929), "... los chistes de judíos son geniales, el humor judío es para matar de risa." Después todo se tergiversó y lamentablemente hubo un poco de racismo que afectó a un par de moishes; les rayaron el auto nomás. El resto son habladurías."
En la foto, Groucho, hermano menor de Karl, bastante drogón como puede apreciarse...

5/2/09

Priapismo - etimología


Erección permanente y dolorosa del miembro viril, sin deseo sexual.

El mal es provocado por un trastorno vascular que afecta los mecanismos de la erección: el pene no logra evacuar la sangre que lo llena y se mantiene rígido, incluso después de apagado el deseo. Luego de más de cuatro horas de erección continua, se recomienda abrir quirúrgicamente los cuerpos cavernosos y drenar la sangre estancada, para evitar la gangrena (1).

La palabra proviene del griego priapismós, que tiene el mismo significado, y deriva del nombre de Príapos (Príapo), el dios de la fertilidad vegetal y animal, hijo de Afrodita y Dionisos, representado con un falo enorme, venerado inicialmente en la región del Helesponto. Según el mito griego, el priapismo era un castigo de los dioses: Pegaso, embajador de Dionisos, partió de su ciudad, Eleuteras, hacia Atenas, llevando una estatua del dios del vino, pero al llegar a destino fue rechazado con furia por los atenienses y tuvo que emprender el regreso. En represalia, Dionisos castigó a los hombres de Atenas con la enfermedad del priapismo. Cuando consultaron el oráculo de Delfos, éste les advirtió que sólo podrían curarse si homenajeaban al dios ofendido con los cultos que merecía. Los afectados fabricaron entonces grandes falos y los llevaron en procesión junto con la estatua de Dionisos. El mal cesó y todo volvió a lo normal, pero por las dudas, para evitar toda posibilidad de recaída, desde entonces en Atenas, junto con las Grandes Dionisíacas, la fiesta anual del vino, se realizaba la procesión de los falos, llamada phallephoria.


(1). N. del E.: quiere decir que si no te la drenás se te cae la chonga.

Fuente: la palabra del día

19/12/08

Ñoqui - etimología



Los ñoquis son una masa hecha con puré de papas mezclado con harina, manteca, leche, huevos y queso rallado, dividida en pequeños pedazos de no más de dos o tres centímetros de diámetro, que se hierven en agua con sal. Se trata de un plato tradicional napolitano, llamado en Italia gnocchi, plural de gnocco, nombre que proviene del napolitano gnuoccolo que, a su vez, se derivó del latín nucleus, -i.
En el Río de la Plata es costumbre servirlos el día 29 de cada mes, una tradición italiana que se remonta al siglo VIII. Según la leyenda, un joven médico llamado Pantaleón –que más tarde sería canonizado como san Pantaleón– practicó curaciones milagrosas. En cierta ocasión, en un día 29, pidió comida a unos campesinos de Venecia, quienes lo invitaron a compartir su mesa. Tras la refección, les anunció un año de cosechas y de pesca excelentes, profecía que se cumplió.

8/12/08

Mayonesa - etimología


Una de las primeras victorias francesas durante la guerra de los Siete Años (1756-1763), librada contra los ingleses, fue la conquista de la isla de Menorca, en las Baleares, hasta entonces en manos de los británicos, que se la habían arrebatado a los españoles en 1708.

El 17 de abril de 1756, los vigías ingleses de Menorca avizoraron en el horizonte 197 velas: era la flota francesa comandada por el almirante La Galissonière, en cuyo buque insignia, el Foudroyant, llegaba el duque de Richelieu, Louis François Armand Vignerot du Plessis (1696-1788), que sería el comandante de las fuerzas de desembarco.

Una vez conquistada la isla, el duque de Richelieu conoció en Puerto Mahón, la capital de Menorca, una salsa que los nativos usaban para sazonar pescado, hecha con aceite de oliva y yema de huevo. La salsa le gustó tanto que llevó la moda a su país con el nombre de sauce mahonnaise 'salsa de Mahón', que no tardó mucho en ser conocida en los países hispanohablantes como salsa mayonesa en unos y como salsa mahonesa en otros.

16/9/08

Torpedo - etimología


En tiempos del Imperio romano, ser alcanzado por un torpedo debía ser una experiencia desagradable, pero no tan traumática como hoy en día. En efecto, torpedo era para los romanos el nombre de un pez de forma alargada, capaz de causar choques eléctricos para defenderse. Como esos choques podían dejar atontadas a sus víctimas, surgió en el propio latín una nueva acepción de torpedo, con el sentido de ‘atontamiento’ o ‘entorpecimiento’, de donde proviene también torpeza.

Los latinos no conocieron, como es obvio, las anguilas de la cuenca amazónica, pero consta que sabían del pez gato o tremielga de la cuenca del Nilo y de la raya eléctrica, también llamada ‘pez torpedo’.
A comienzos del siglo XIX, el inventor norteamericano Robert Fulton desarrolló un artefacto mecánico que estallaba al hacer contacto con un barco y lo llamó torpedo, porque le recordaba el pez del mismo nombre. Pero fue el ingeniero británico Robert Whitehead quien inventó el torpedo como arma con movimiento propio, impulsado por un dispositivo de aire comprimido que le permitía desplazarse a siete kilómetros por hora.

3/9/08

Una palabra misteriosa


Días atrás, T. me reveló la palabra caliborato, la cual jamás había escuchado.
La busqué en la RAE, en Word Reference (que rara vez falla) y la palabrilla por su ausencia.
Aparentemente se trata de un término uruguayo. Siguen algunos resultados de su búsqueda en Google:

"el mejor caliborato. Te estoy jalveando hace rato. y sos una pinturita. Aceptame la copita. que yo te ofrezco, primor. ¡Quién fuera ardiente licor ..."
  1. "... un elíptico pero gracioso recuerdo del tema "Angelitos negros" (sin cantarlo, menos mal, porque el do de pecho anoche no le salía ni con un caliborato). ..."
  2. "16 Oct 2007 ... Galindez se mando cuanto caliborato habia en la fiesta…….el de atras no es el tigre Gareca con el pelo corto, haciendo un changa ? ..."
  3. "B: La gente que hace el portal de radio Sarandí debería dejar el etiqueta roja adulterado de Paraguay y pasarse a un caliborato un poco menos corrosivo. ..."
  4. "unas gotitas de caliborato y bum !!! revento todo !!! 13701- 12/14/2005 3:27:00 AM Reportar esta foto · Pulsar para ver la foto mas grande ..."
  5. "MOSTROOOOOOOOOO... no creo que solo le pongas agua y azucar al bebedero...algun "caliborato" más le agregás... Ya ni comentar se puede con tus fotos... aca ..."

    Creo que por los indicios arriba mencionados puede tratarse de:

    1. una mezcla de cal y ácido bórico o borato, de ahí: caliborato.

    2. de la expresión de los indios charrúa "talibreunrato, después va a beber"; encontramos también en el "Mío Cid" uruguayo "taliberato" (la famosísima partícula "tá" uruguaya) cuando el político de origen italiano dice en el canto XXXIV:

    Es que ya han elegido candidato,
    Ma, no, ormai, no, no.
    Cuidado don Cósimo con el gato.
    El candidato, el candidato.
    Todavía non se sabe: Tadeliberato.
    Vaffanculooooooo.

    3. Pero yo le daría mi crédito a la fusión de "acá libo un rato", dicho cuando un hermano transfluvial realiza sucesivas escalas en bares y pubs para demorar el regreso a casa porque sabe que es martes y está la suegra en casa.

    Creo que habría que plebiscitar la incorporación de "caliborato" en el diccionario de la RAE.

    A juntar firmas (¿o no vale la pena?)


     

Arsenal - etimología


Es el lugar donde se construyen, reparan y conservan las embarcaciones. En ese sentido, arsenal es sinónimo de astillero. Sin embargo, hoy es empleado principalmente como nombre de un ‘depósito de armas, municiones y pertrechos de guerra’.

Debe desecharse la falsa etimogía latina ars navalis (artes o técnicas navales). En efecto, arsenal proviene del vocablo árabe hispánico darsinaa, formado por dar (casa) y sinaa (obra de construcción). La etimología es la misma de dársena, un ‘lugar resguardado artificialmente en la costa de aguas navegables para la carga o descarga cómoda de embarcaciones’.  

11/8/08

Yugular - etimología (con yapa)


Es el nombre de una vena que recibe la sangre del cerebro, de la cara y del cuello; desemboca en la vena subclavia, situada debajo de la clavícula.
Proviene del latín vulgar jugularis, del latín clásico jugulus, -i (clavícula, garganta, cuello), diminutivo de jugum (yugo), vinculada ésta a jungo -ngere (juntar, unir, uncir).
La yugular es uno de los principales vasos que se cortan al degollar a alguien; por esa razón, los clásicos latinos usaban el verbo jugulo, -are para referirse al acto de degollar, y jugulator, -oris significaba ‘degollador’ y, por extensión, ‘matador’, ‘asesino’.


El apellido del día: Pipolo, Pipoli, Pippolo, Pippoli


Pipoli es un apellido típico de Apulla (Puglia); hay un grupo importante en Foggia y en la región de Bari, en Monopoli y en Putignano. Pipolo, en cambio, es gente de Nápoles, con presencia significativa en Giugliano en Campania, siempre en la región de Nápoles, y en Laurino, Salerno, Piaggine y Albanella. Pippoli y Pippolo, casi únicos, deben ser formas alteradas de los anteriores, y probablemente se deriven de un apellido, en griego, destinado a indicar que los antepasados no se distinguían por ninguna característicaa específica.
Sin embargo, también es posible que se derive de una forma hipocorística familiar formada por aféresis del nombre Filippo, primero Pippo, y más tarde Pippolo o Pipolo.


7/8/08

Maratón - etimología


En el año 490 a. de C., cuando los soldados atenienses partieron hacia la llanura de Maratón para entablar batalla con los persas, sus mujeres quedaron pendientes del resultado porque los enemigos habían jurado que, después de la batalla, marcharían sobre Atenas, violarían a sus mujeres y sacrificarían a sus hijos.
Al conocer esta amenaza, los griegos ordenaron a sus esposas que, si no recibían noticia de la victoria en veinticuatro horas, deberían matar a sus hijos y suicidarse enseguida.
Los griegos ganaron, pero la contienda les llevó más tiempo del que habían pensado, de modo que temieron que ellas ejecutaran el plan. Para intentar evitarlo, el general griego Milcíades ordenó a su mejor corredor, el soldado y atleta Filípides, que corriera hacia Atenas, situada a cuarenta kilómetros. Filípides recorrió esa distancia tan rápidamente como pudo y al llegar, apenas logró decir «Vencimos», y cayó muerto por el esfuerzo.
Sin embargo, Heródoto cuenta que, en realidad, Filípedes fue enviado antes de la batalla a Esparta para pedir ayuda, y que había tenido que correr doscientos cuarenta kilómetros en dos días.
Sea como fuere, unos tres mil cuatrocientos años más tarde, en 1896, en los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, Filípides fue homenajeado con la creación de esta prueba cuya distancia era de cuarenta kilómetros, pero que desde 1908 está estipulada en 42,19 kilómetros.

31/7/08

Taberna - etimología





En tiempos de Horacio, una taberna, palabra de origen etrusco, era en latín una cabaña construida con tablas, pero más tarde, fue también un comercio, una tienda.

En Cicerón, taberna aparecía con el sentido de ‘palco del Coliseo’, mientras que para el poeta Sexto Propercio, anterior en algunas décadas, designaba un prostíbulo.

En castellano, la palabra está registrada desde comienzos del siglo XIII, en los poemas piadosos de Berceo.

En Don Quijote, cuatro siglos más tarde, aunque aparece una única vez, ya tenía el sentido de mesón, posada o almacén de venta al público:


-Lo mejor es que no corran -respondió otro-, porque el flaco no se muela con el peso, ni el gordo se descarne; y échese la mitad de la apuesta en vino, y llevemos estos señores a la taberna de lo caro, y sobre mí la capa cuando llueva.


Sin embargo, el significado original de taberna como ‘choza’ dejó su rastro en español en contubernio, que inicialmente significó ‘convivencia en una misma choza’.

En su primera edición, en 1729, el Diccionario de la Academia define contubernio como “convivencia con otro o con otra persona amistosamente”, pero enseguida precisa que “se toma regularmente por cohabitación ilícita o amancebamiento”.


Hoy esta palabra se usa más en política, con el sentido de ‘alianza indebida o vituperable’.


Fuente: La palabra del día



10/7/08

Quizás - Etimología


Quizá o quizás aparece bajo la primera forma en el siglo XIII, pero ya figuraba en el Cantar de Mio Cid como quiçab:

Moros e christianos de mi han grant pauor.
Ala dentro en Marruecos, o las mezquitas son,
Que abran de mi salto quiçab alguna noch:
Ellos lo temen, ca non lo piensso yo.

Es una alteración de la antigua expresión familiar qui sabe ‘quién sabe’, con origen en el latín qui sapit.Quizás es posterior: aparece sólo a comienzos del siglo XVI, aunque Corominas señala que los clásicos consideraban vulgar esta forma usada en este texto de 1508 de Lucas Fernández:

Si tú pides la alcauala, quizás que la partiremos.

El etimólogo catalán señala un fenómeno curioso, verificado en la segunda mitad del siglo XX en Cuba y en el Río de la Plata, que consiste en una regresión al antiguo ‘quién sabe’, junto con una tendencia a abandonar quizá(s): Quién sabe iremos o quién sabe no lo vea.