16/1/09

El plan divino II - o ecce divinae mímesis


No voy a parafrasear a Passolini y su Divina Mímesis, sino que voy a enunciar o desenmascarar (este subjetivema ya tiene gravedad) un instante del Plan Divino.

El origen es el goce, estado humano donde no es posible articular palabra. Es el contacto con lo real sin que pueda mediar el lenguaje, es también un momento de muerte.

El orgasmo es goce y origen pues lo único que se puede hacer mientras tanto es lanzar al mundo millones de posibilidades de vida.

He aquí la mímesis.
La imitación.
La auto representación.
La falla del Plan o el engaño con culpable ausente.

Como dije en el post anterior, el Plan Divino está en movimiento y por esto me cuesta seleccionar el punto de partida (para qué ser tan esquemático, no lo sé).

Sin embargo, podríamos creer que el plan de Dios es hacernos sentir tan vencedores del óvulo como del mundo.

Esta sería la primera mímesis: yo, un esperma entre millones debo luchar por mi vida conquistando el óvulo. Lo logro, luego soy el mejor de todos. Esta conciencia de supremacía genética se trasmite en códigos ocultos. Luego, al adquirir humanidad y lenguaje repito la conducta de luchar por mi vida conquistando el mundo entre millones de personas o, como lo dice la santa ley del mercado, de competidores que quieren lo mismo que yo.
Ni la conquista del óvulo ni la lucha por (sobre)vivir en el mundo son pacíficas. Tanto el óvulo parece hervir sitiado por los espermas frenéticos, como el mundo es acosado con el paso simultáneo de millones de personas que se hacinan en las ciudades (óvulo) para trabajar y conseguir así la psoibilidad de continuar viviendo mañana.

Aquí hay un quiebre: el esperma superior devenido en ser humano, laborioso en la mímesis que le aseguró el éxito no logra repetir el suceso. El modelo no sirve y el fracasado se debilita.

El esperma que no trasciende muere para convertirse en nada, el que fecunda muere para convertirse en feto, el feto para convertirse en hombre, el hombre para convertirse en nada.

Los que creen haber reproducido con éxito la mímesis de la fecundación le han quitado a los otros su derecho a existir en el mundo. Harto menos piadosos, en vez de eliminarlos los esclavizan en relaciones de explotación laboral.

Vuelvo a decir, el culpable está ausente o es imposible señalarlo.

Si el Hombre entiende que sus semejantes pueden cohabitar el mundo en légitima y genética relación entre dominados y dominates, y yo, un cualquiera más cerca de la nada que del suceso, me doy cuenta de que algo está mal, me doy cuenta de la injusticia, de que la mímesis en la supervivencia del más apto no tiene bondad (atributo divino), entonces, my dear God, algo está mal.

Mímesis segunda (en realidad, mímesis original, pero debido al orden de la argumentación viene después).

El mundo es representación del universo.
Si aceptamos la teoría del Big Bang como la menos falsable (cfr. Popper), podríamos decir que ese momento inicial sin Verbo (cfr. La Biblia, Génesis I) es una eyaculación de Dios que en este momento se está derramando en el útero del universo.
Cuál es el óvulo universal, no lo sé, pero sabemos que existe en tanto nuestra mímesis del universo lo anticipa en el microcosmos de un óvulo emboscado por millones de espermas.

Si todo se rige por las mismas leyes universales, aparentemente en nuestra mímesis (conciente e inconciente) del universo estamos representando el Plan Divino.
Después de este momento filopoético, encuentro desgraciado denunciar una falla o maldad en el Plan.

Tal vez sea el Hombre el que echa todo a perder, pero... ¡joder! si somos obra de Él.
Entonces es culpa de Dios, un error en el Plan.
No, no, es culpa del Hombre.
Culpa, culpa, freudiano no puede terminar este artículo.
Pero que hay algo que no funciona como es debido, seguro.



5 comentarios:

Anónimo dijo...

En realidad, la falla reside en la lectura de oido de La Biblia.
No hay tal "momento inicial sin Verbo" (y respecto del big bang, estan tratando de demostrar que tampoco lo hay, mediante la calesita más grande del mundo - aun no inaugurada del todo-).
Veamos:
GÉNESIS
1 Al principio Dios creó el cielo y la tierra. 2 La tierra era algo informe y vacío, las tinieblas cubrían el abismo, y el soplo de Dios se aleteaba sobre las aguas.

En realidad, es en El Evangelio Según JUAN 1,donde dice
"En el principio existía la Palabra (o verbo) y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.
2 Ella estaba en el principio con Dios.
3 Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe.
4 En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres,5 y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.
Una cosa básica, bah.

En realidad, la falla reside en la lectura de oido de La Biblia.
No hay tal "momento inicial sin Verbo" (y respecto del big bang, estan tratando de demostrar que tampoco lo hay, mediante la calesita más grande del mundo - aun no inaugurada del todo-).Entonces, lo de la mímesis se invierte (literalmente):
Si Dios hizo lo que hizo, teniendo -posiblemente- tantas otras cosas que hacer, la verdadera mímesis del Plan Divino - una vez tomada la conciencia de la mera vitalidad espermática - debería tener mucho más que ver con Dar que con quitar. Lo que llamamos "culpa", es lo que viene después de la toma de conciencia de esa asimetría entre lo que "tengo" y lo que "debo". Si algo funciona mal, está en mi dificultad para entender. "La culpa, es una falla del conocimiento", dijo cierto escritor norteamiercano ya no tan contemporáneo.

saludos
Arci

El Burgués Apóstata dijo...

Hola Arci,

Cuando sito a la Biblia no lo hago como un ferviente defensor de ella como que es palabra de Dios.
Convengamos que la Biblia es un libro escrito por hombres y falsificado a cada minuto que pasa.
Si la leí de oído o no poco importa (aunque sí la leí).
Sí me es útil el concepto de Verbo como medio para interpretar la realidad, o sea, el lenguaje.
Sin el lenguaje no es posible entender nada.
Si ser un lector de oído de la Biblia me convierte en un anti creacionista, entonces dejo que me llames como tal.
La ausencia de verbo/palabra que es típica del goce y su mística creadora me permiten hacer esa asociación con el momento en que un supuesto Dios crea el universo.
La verdad, gracias por corregirme y ubicar el Verbo en el evangelio de Juan, pero poco importa.
No creo que estés (nadie lo está)en condiciones de afirmar que no hubo instante inicial por simples razones pragmáticas.
Si hubieras utilizado el modo potencial o subjuntivo hubiera sido más humilde de tu parte y más demoledor de mis vagos argumentos.
Respecto del big bang fijate que lo invoco con razón científica y también suponiendo que pudiera ser una explicación del comienzo.
Nada básico, bah.

Me gustó la culpa como asimetría entre tener y deber, pero no estoy de acuerdo con que sea una falla del conocimiento.

Saludos
BA

Anónimo dijo...

Estimado WI:
Creacionismo más, creacionismo menos, lo central está en el asunto del Verbo. Precisamente, sea la Biblia u otra cosa, todo tipo de misticismo asegura que tiempo y espacio son contingencias a las que estamos sujetos en este modo de manifestación. Si no se puede demostrar y probar un mundo sin tiempo, la Obra (con o sin mayúscula), engloba todo lo que hay a la vista. Con el tiempo incluido.

La idea de un "instante inicial", es lo más creacionista del mundo. Le sacan la Barba y le ponen Fórmulas, Laboratorios y Calesitas Suizas. Con lo cual, logran más control.
La Biblia, es metafórica y es simbólica, por eso narra mediante acciones. La idea de entender a la Creación como una mera "acción" (dentro del tiempo), es producto de limitaciones propias de nuestro modo de conocer.
Lo que quería marcar era que no se desprende de la Biblia la idea de un "instante inicial sin Verbo" (y me parecía que vos establecías eso). Es Mas bien lo contrario. En todo caso, habría un instante inicial sin "nuestras" palabras. Lo que vos llamás "el lenguaje". Es interesante e ilustrativo para ello seguir la línea (siempre intentando entender la metáfora):

Paraíso (antes de la caída Adán "nombra a las cosas").
Babel (Dios confunde las lenguas para demostrar la banalidad de la "torre". -Este, nuestro intercambio puede llegar a no ser una forma más de esas confusión).
Pentecostés (El "Espíritu Santo" desciende sobre cada uno de los apóstoles -en forma de "lenguas de fuego", atención, para que puedan hablar a cada pueblo en su lengua.)

Lo de "Básico, bah", no quiso ser soberbio, se refería al apartado "y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron", lo cual es una tautología que se desprende de una mirada al cielo nocturno, (o a una luciérnaga en una cajita de fósforos). La calesita suiza trata precisamente de demostrar los alcances de algo que llaman "materia oscura", que se desprende de las elucubraciones fisico-matemáticas más respetables. Me informan que sería algo así como una "fuerza" que no se manifiesta, pero que es la que hace que las cosas estén "agarradas" al universo, más o menos como se las puede ver. Ay, ¿qué será, que será?.

Veo también que lo de la "lectrura de oido" fue dos veces. No era mi intención. El teclado estaba maldito.

saludos Arci

El Burgués Apóstata dijo...

Estimado Arci,

Este post fue producto de mis frecuentes intermitencias en la fe y la razón.
Mi objetivo es racionalizar la existencia divina, por cuanto una no existencia solo me causa tristeza.
En eso andaba cuando pensaba que nadie leería este post (Melandri está de vacaciones sin posibilidad de internet), hasta que vos lo leíste y no solo me criticaste sino que me obligaste a contestar, cosa que con este calor estoy más cerca de darte la razón que de continuar, pero nobleza obliga.
Además, ...no mejor te lo digo al final.
El Verbo o lenguaje podrían haber sido el centro del post, pero lo que me movió la escritura era la mímesis dios eyaculando universo - hombre lanzando esperma - espermas alrededor del óvulo - hombres alrededor del planeta.
La ausencia de lenguaje en el goce la utilicé como metáfora para el orgasmo de dios que es este universo.
Después, si hay momento inicial, conicido en que es una limitación humana el tener que limitar todo para poder comprenderlo.
Parece que la mente humana no tolera los continuos y tiene que discretizar todo, hasta el universo mismo.
Ya he hablado en otros posts sobre la imposibilidad de un primer hombre.
El tiempo y el espacio no solo son contingentes sino convencionales.
Tan convencionales como la palabra, verbo o lenguaje.
Toda la realidad exterior al sujeto que conoce está atravesada por el lenguaje, su única forma de conocer.
El lenguaje, dice Rortry -a quien vos bien conocés, ñac-, es contingente. Es decir, el objeto y su multiplicidad de sentido son recortados por el lenguaje, dejando fuera un enormes posibilidades del objeto.
Por supuesto que un universo sin el ser humano no existe, al menos como lo conocemos y que si Dios existe lo hace desde antes de la creación del universo.
Pero nuevamente, especular a Dios en términos humanos de espacio tiempo inhabilita cuaquier diálogo de felíz término.



Estaba sirviéndome un café meintras esaba más preocupado en saber quién era Arci, pues me conocías al llmarme WI, y entonces caí, je.
Disfrazarte de creacionista fue un buen intento RC!
Vi la peli de Coppola y me morí. Excelente!
Intentaré estos días hacer una crítica.

Anónimo dijo...

Bueno, bueno ... cuento yo -comentó resignado el gordito de pelo largo, mientras sus esperanzas se centraban en que alguien lo librara "para todos los compas"-.

No sé si es "la mente humana" la que no tolera los contínuos. A mi me gusta pensar que es la jaulita moderna en la que nos criaron la que no nos lo permite.
Conceptos como "convenciónal" y "contingencia" recortan tanto pero tanto toda posibilidad especulativa (por no hablar del calor), que queda poco y nada para el pensar.

A ver así: imaginate un gusanito, o mejor ... dos gusanitos. Charlan entre sí, de cosas de gusanitos (aunque solo existen en tu mente). Y de pronto, uno de ellos le pregunta al otro por la existencia de un Creador de ese, su mundo. Vos y yo, sabemos que sos vos su creador, pero... ellos, no pueden saberlo, salvo si vos "imaginás" que lo saben (en cuyo caso lo saben y listo). Destaco entonces que: sólo Te conocen si vos querés que Te conozcan, aunque, siempre, su conocimiento estará limitado. No podrán por ejemplo, tomar mate con vos. Si podrán hacerlo con un personaje imaginado por vos, que te represente, con un 'enviado' tuyo.
Ahora bien, si de pronto estos bichitos, empiezan a comportarse de manera distinta a la que vos esperabas -Dios no lo quiera-, es posible que se transformen en algo parecido a una pesadilla y que haya que recurrir a otras fuerzas para que dejes de imaginar bichitos. Es muy posible que a tu bichito 'enviado'- se llame como se llame, incluyendo a Sócrates- estos bichitos que se creen que se las saben todas -y que vos y yo sabemos medio retobados - se lo coman crudo. Si todo esto puede pasar en ese meta-mundo que tratamos de imaginar, ¿porqué no puede ser una metafora delo que nos preocupa? ¿Sólo porque entonces el universo (o mejor la especie humana, o mejor la caida) parecería ser una pesadilla de Dios? Pero... ¿acaso los gusanitos que imaginamos no podrían estar siendo imaginados así, retobados, con un propósito que ellos nunca sabrán ( o no lo sabrán por ahora )y que nosotros sí?
La metáfora del orgasmo, tiene a favor que pareciera mostrar lo universalmente inexpresable con palabras. Pero siempreme pareció un poco populista. ¿Quien no quiere un orgasmo más? ¿Y quién nos asegura que hay sólo placer la Creación?. Las evidencias -y mi dolor de espalda- parecieran demostrarlo contrario. Porotrolado, tiene el límite de la "naturaleza" y la "lucha porla supervivencia", que parecen no ser más que mitologemas modernos para justificar las peores cosas del hombre en general -y dela burguesía en particular -. (ya que estamos, ayer vi un southpark en la que el maestro/a de la escuela se lolevanta nada menos que a Dawkins, el del 'gen egoista'. Es imperdible, está online en http://www.southparkstudios.com/, en la temporada 10 y se llama "Go God Go".)

Para mí, la mera idea de querer "un diálogo de feliz término" es más que suficiente para sospechar que hay un sentido posible (y no más que uno) en toda posibilidad de articular lenguaje.

Que bueno que te gustó lo de Francis

Saludis
Arci (unmasked)